Estas pruebas se llaman "proyectivas": se basan en elecciones espontáneas que reflejan ciertas tendencias de personalidad. Si bien carecen de un valor científico estricto, siguen siendo una excelente manera de reflexionar sobre uno mismo... mientras se divierten.
En última instancia, no importa qué silla elijas: cada una revela una faceta única y preciosa de ti, y nos recuerda que incluso las decisiones más simples pueden desvelar hermosas verdades sobre nuestra forma de estar en el mundo.
